cádiz.
Cuatro días de fiesta consecutivos es mucho para
los bolsillos –no todos habían cobrado su sueldo–
y para estómagos e hígados. Y ayer se notó en el
centro de Cádiz. Lo cierto es que se trataba de un
día atípico con respecto a otros años. Era fiesta,
Día de Andalucía, pero no había nada oficial
organizado en lo que al Carnaval respecta. Por
eso, quienes acudieron a cantar al Mercado Central
y alrededores se encontraron con un ambiente de lo
más gélido, aunque el poco público que se
congregó, en menor medida incluso que el
Carnaval Chiquito, era fiel y con ganas de
echarse unas risas. Puerta Tierra le ganó la
partida al casco histórico, pero de las murallas
hacia adentro también hubo Carnaval.
Por El Cañón aparecía poco después de las dos y
media de la tarde la chirigota 'Los que fuman en
el balcón', de Gómez, que iba al frente del
pasacalles, y compañía. Buscaban un lugar donde
ofrecer sus coplas y se extrañaban del escaso
ambiente. Finalmente pusieron rumbo a la plaza de
la Libertad donde, un poco más hacia el Merodio de
lo que en un tiempo fue Simago montaron su balcón,
al que no le faltaba un detalle. Entre la pared y
el puesto de churros, el público cerraba el paso.
Cuplés enchampelados hicieron las delicias de los
allí congregados. Destacó la letra en la que un
gay se declara a otro regalándole la medalla del
amor. En la misma puede leerse grabada la leyenda
"hoy te cabe más que ayer, pero menos que mañana".
Mientras, curiosamente, una de las esposas de
los fumadores del balcón cantaba junto a sus dos
pequeños hijos en La Marina en lo que venía a
llamarse agrupación familiar. Los tres
vestían de hombres rana.
En lo que fue el café La Alhambra estaba la
chirigota sevillana 'Esto es pa verlo', tercer
premio en el Concurso Oficial del Gran Teatro
Falla. Una legión de seguidores acompañó a los
chirigoteros hispalenses, fotografiados hasta la
saciedad por los móviles de última generación.
Antes habían estado cantando en la puerta de Zara
en la esquina de Columela y Feduchy.
Pegados a Disco El Melli se encontraba la
chirigota callejera 'Claustrofobia', una singular
visión de un claustro de profesores llevada a cabo
por una de las agrupaciones 'ilegales' más
seguidas en los últimos tiempos. El año pasado
fueron 'Los ex' y este año prosiguen con su
actuación interactiva, sacando en su estribillo a
la supuesta madre de una alumna a la que le faltan
décimas para aprobar y a la que acaban dándole un
cinco tras un favor que su mamá hace a los
maestros.
También ante La Marina, Selu Piulestán,
Manolito Torres y Paco Chouza cantaban los cuplés
de su cuarteto 'Despacio 2030', mientras uno de
sus autores e integrantes, José Carlos Mení,
seguía la actuación de paisano con cierta
convalecencia tras el tute de estos días.
A la misma hora, cuatro de la tarde, los leones
de Correos eran testigos de la actuación de la
chirigota callejera de Rota 'Los tiquismiquis', un
grupo de pulcros carnavaleros que deleitaron a los
nostálgicos de los 80 con un popurrí íntegramente
formado por canciones de Mecano.
También se dieron cita en la plaza chirigotas
como 'Los gripaos', disfrazados sus componentes de
pollos con gripe aviar. El coro de Quico Zamora y
Fali Pastrana, 'La conga santiaguera', dejó su
impronta en forma de tangos dándose una vuelta por
el Mercado Central. Una de las sorpresas fue la
presencia, por ejemplo en la plaza de las Flores,
del cuarteto de clarinetes Caballati, que
se ha hecho famoso por versionar coplas
carnavalescas para los dos volúmenes editados por
El Melli y denominados Carnaval Chillout.
En la plaza de Candelaria, el ambiente también
era de pronóstico reservado, aunque con un público
muy atento a las coplas de las comparsas
participantes en el Festival Paco Alba, organizado
por la peña La Estrella.